Más santo o más liberal, ¿que clase de cristiano eres?

Hay ciertas teorías que se generan en la vida del cristiano y que poco a poco nos van alejando de la verdad del evangelio, creamos doctrinas o ideales a nuestra conveniencia y tratamos en los posible de ser los primeros en creérnoslo y convencernos de que estamos en lo correcto; al final terminamos siendo de tropiezo para otros.

Por ello es importante actuar y vivir conforme a como sabemos que agrada a Dios, y eso solo lo podemos lograr pasando por el filtro de las Sagradas Escrituras cada cosa que hacemos.
En la Palabra de Dios hay una clave que nos permite meditar, reflexionar y poner a prueba nuestra actitud y aptitud…
Filipenses 4:8 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. (NVI)
Existen una serie de aspectos que son importantes que cuidemos: nuestra manera de hablar, como vestimos, como actuamos hacia los demás, en que asuntos nos involucramos, como somos en nuestro hogar, en nuestro trabajo o lugar de estudio.
Así fue como vivio Enoc, obedeciendo, amando y teniendo una comunión cercana con Dios, que fue llevado al cielo, o cómo nuestro salvador Cristo Jesús, quien amo al padre, que hizo todo lo que le indico, sin dejar de lado su comunión diaria con Él.
Entonces, seamos honestos y miremos profundamente en nuestra vida espiritual, ¿le estoy permitiendo al Espíritu Santo que cambie mi vida a una vida Santa, o simplemente tengo uan vida doble?
Además eso de ser un cristiano liberal, es como decirle a Dios que tenemos libertinaje, que hacemos lo que se nos plazca con nuestra libertad, y Dios lo permite, pero el quiere que la uses para beneficio tuo y de tu prójimo, por otro lado la liberalidad, lleva a acomosar la religón, las enseñanzas de Dios en su palabra a nuestra vida, y no llevar nuestra vida para que sea transformada, cómo fue el caso de Judas Iscariote, quizo acomodar las enseñanzas de Jesús para beneficio propio, y no es así, doy mi vida entera a Dios con amor para beneficio de otros y mi propio beneficio.
Glorifiquemos a Dios con todo lo que hagamos, pensemos siempre en agradar a Él primero y el dará testimonio de nosotros. Vivamos un evangelio puro y santo mediante el cual podamos alcanzar a todos aquellos que nos rodean y demostrarles que vivir con Cristo es la mejor decisión de nuestras vidas.
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